Diagnóstico de columna
El primer paso, y el más importante, hacia la recuperación de tu salud es un diagnóstico certero, honesto y preciso.
El dolor de espalda puede ser confuso y paralizante, por eso, apostamos por una medicina donde la prioridad es escucharte.
Evaluación exhaustiva
Una atención médica de excelencia requiere tiempo y dedicación.
Nuestra evaluación exhaustiva comienza con una escucha activa de tu historial clínico, tus síntomas y cómo el dolor limita tu vida diaria. A continuación, realizamos una exploración física y neurológica en profundidad para evaluar tu fuerza, sensibilidad y reflejos.
Estudiamos en detalle todas tus pruebas de imagen y, si es necesario, solicitamos estudios neurofisiológicos o pruebas dinámicas adicionales para obtener un mapa exacto de la biomecánica de tu espalda.
Segunda opinión médica
Es normal que enfrentarse a un diagnóstico grave, a la necesidad de una cirugía compleja o a la frustración de una operación previa fallida genere ansiedad.
Si te encuentras en esta situación, solicitar una segunda opinión médica es una decisión altamente recomendable. Ponemos nuestra experiencia a tu disposición para revisar tu caso desde una perspectiva experta y honesta.
Educación postural
El mejor tratamiento es aquel que previene la aparición de la enfermedad o frena su evolución.
Dentro de nuestra filosofía de cuidado integral, la educación postural juega un papel fundamental. Te enseñamos a conocer cómo funciona tu columna vertebral y te proporcionamos pautas ergonómicas y biomecánicas adaptadas a tu estilo de vida y a tu entorno laboral.
Aprender a levantar peso correctamente, mantener una alineación adecuada al sentarse o caminar y adquirir rutinas de fortalecimiento de la musculatura estabilizadora del tronco son herramientas clave para proteger tus discos intervertebrales y articulaciones.
Preguntas frecuentes
Te recomendamos aportar todos los informes médicos previos relacionados con tu dolencia, así como las pruebas de imagen más recientes que tengas . Si no dispones de pruebas recientes, no te preocupes; tras nuestra evaluación clínica inicial, te indicaremos exactamente qué estudios son necesarios para completar tu diagnóstico.
Es muy aconsejable buscar una segunda opinión siempre que te hayan propuesto una cirugía mayor, si tus síntomas no mejoran tras semanas de tratamientos conservadores, si te han dado diagnósticos contradictorios, o si sigues experimentando dolor tras una operación previa.
No siempre. Aunque la resonancia magnética es la mejor prueba para ver los tejidos blandos, las imágenes por sí solas no siempre explican el dolor. Es muy común encontrar desgaste discal en la RM de personas que no sienten dolor alguno. Por eso, el diagnóstico preciso siempre requiere correlacionar lo que se ve en la imagen con tus síntomas reales y una buena exploración física en consulta.
La higiene postural deficiente es un factor que contribuye significativamente a la sobrecarga muscular y al desgaste prematuro de las articulaciones, pero no suele ser la única causa. Las deformidades estructurales, la degeneración discal ligada al envejecimiento, los traumatismos o la genética también juegan un papel clave. Una evaluación exhaustiva nos permitirá determinar qué porcentaje de tu dolor se debe a malos hábitos y qué parte requiere tratamiento médico.