Artroplastia cervical y lumbar
Enfrentarse a una patología degenerativa de la columna, como puede ser una hernia discal severa, suele plantear dudas como el miedo a perder la movilidad de la espalda tras la cirugía.
Prótesis de disco cervical
Cuando una hernia o el desgaste comprimen los nervios cervicales y el dolor hacia los brazos se vuelve insoportable, la artroplastia cervical se erige como una alternativa revolucionaria.
A través de un abordaje anterior minucioso extraemos el disco degenerado que presiona la médula o los nervios y colocamos un implante móvil. Gracias a él, la columna puede moverse con normalidad, hacia los lados y de arriba a abajo, evitando la rigidez que produce la cirugía de fusión tradicional.
Prótesis de disco lumbar
Las prótesis de disco lumbar están diseñadas para reemplazar los discos dañados que actúan como amortiguadores en la zona lumbar.
Están fabricadas con materiales biocompatibles avanzados que imitan a la perfección la absorción de impactos del disco natural. Estas prótesis se insertan quirúrgicamente para devolverle la altura y la movilidad a tu vértebra.
Preguntas frecuentes
La fusión espinal une dos o más huesos, bloqueando de manera permanente el movimiento doloroso entre ellos. En cambio, la artroplastia retira el disco dañado pero lo sustituye por una pieza articular móvil, o prótesis, lo que permite conservar la flexión, extensión y rotación natural de ese segmento vertebral.
La prótesis de disco es una excelente opción, pero no es para todos. Es ideal para pacientes con discopatías degenerativas o hernias sintomáticas que no presenten inestabilidad severa, escoliosis avanzada, ni una osteoporosis grave. En Incolumed evaluamos exhaustivamente tu anatomía ósea para confirmarte si esta es la opción más segura para ti.
Los implantes modernos están desarrollados con aleaciones de titanio, cobalto y polímeros de altísima resistencia diseñados para soportar millones de ciclos de movimiento. En la gran mayoría de los casos, están pensados para durar toda la vida del paciente sin necesidad de ser reemplazados.
Sí, habitualmente la recuperación es más ágil. Al no tener que esperar a que los huesos crezcan y se fusionen entre sí, la reincorporación a las actividades cotidianas con una prótesis suele ser más rápida y el dolor postoperatorio tiende a ser menor.